INGO MAURER
Poeta de la luz que convierte las lámparas en objetos con alma propia. De esta manera podríamos definir a Ingo Maurer, un diseñador gráfico que casi por necesidad terminó trabajando en el diseño artístico. Para poder alimentar a su familia, el alemán Ingo Maurer diseñó su primera lámpara: la lámpara Bulb (1966), la cual revolucionó todo el mercado de las lámparas con su diseño. Con la lámpara Bulb, Ingo Maurer consiguió devolver todo el protagonismo a la bombilla, pues la lámpara no tenía ni el tradicional pie ni la pantalla, sino una bombilla gigantesca de cristal soplado. Fue tanto el éxito de la lámpara de mesa Bulb que hasta llegó a exponerse en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.
De esta manera empezó la carrera de éxitos de la marca Ingo Maurer en Múnich, y le siguieron más lámparas. Después de un viaje a Japón, donde el diseñador quedó asombrado por la delicadeza del papel de arroz y por los abanicos de bambú, Ingo Maurer crea numerosas lámparas fabricadas con estos nuevos materiales, por ejemplo, la lámpara de suspensión Knitterling o la lámpara de suspensión Maru.
Ingo Maurer es un gran amante de la bombilla incandescente, por eso aparece en muchísimos de sus diseños. No es de extrañar, pues, que lámparas como Bulb o más tarde la lámpara de mesa Lucellino sean vistas como homenajes a la clásica bombilla. En otro de sus homenajes, en este caso al 100º aniversario de su creador, Thomas Alva Edison, Ingo Maurer diseñó la fascinante lámpara de suspensión „Wo bist du, Edison, ...?“, en la pantalla de la cual se proyecta un holograma de una bombilla.
A pesar de que la bombilla siempre ha sido su “preferida”, esto no ha impedido a Ingo Maurer aplicar técnicas lumínicas avanzadas para conseguir lámparas muy modernas. De esta manera nació en 1983, cuando la aplicación de la técnica de bajo voltaje todavía estaba en sus primeros estadios, la lámpara de pie minimalista Ilios. Un año después apareció el sistema de lámparas de bajo voltaje YaYaHo, un éxito internacional inesperado que ayudó a la marca Ingo Maurer a dar el salto a la fama.
Ingo Maurer también fue uno de los primeros en utilizar la tecnología LED y en desarrollarla. Ya en 1999 puso en práctica esta nueva técnica, y diseñó, además de prácticas lámparas, alumbrados tan poco comunes como alfombras luminosas.
Con el paso del tiempo, las obras de Ingo Maurer tenían un aire cada vez más artístico y parecía que dirigieran la vida del artista. Ingo Maurer sorprendía a sus clientes con espejos y hologramas y con el transformador Touch Tronic que permite encender y apagar las lámparas con un pequeño toque. No obstante, sus obras no se reducen al espacio privado, Ingo Maurer ha iluminado estaciones de tren, teatros, plazas públicas y comercios de todo tipo.
Ingo Maurer utiliza un lenguaje con un mensaje claro para todo el mundo, y nombres onomatopéyicos como Campari Light, Lucellino, Birdie, Knittering, Tu-Be 1 o Bang Boom Zettel’z lo hacen posible. Para Ingo Maurer la luz es una aventura en la que siempre hay algo que descubrir.